El masaje: un momento de descubrimiento, bienestar y ternura

Actualizado el 13 marzo 2026
AdobeStock_326603409 - Mustela Multi-market - 1

La piel de tu bebé es delicada y vulnerable, pero también posee un potencial celular único que es importante preservar. Cada día necesita cuidados específicos para mantener su bienestar y confort. Descubre nuestros consejos para cuidar su piel.

Gran fuente de bienestar y relajación, el masaje ofrece numerosos beneficios para tu bebé: favorece su desarrollo sensorial y le ayuda a tomar conciencia de su cuerpo, le aporta calma y le ayuda a prepararse para el descanso. También puede contribuir a aliviar algunas pequeñas molestias digestivas. Además, el masaje es un precioso momento de ternura y complicidad entre tu bebé y tú. Descubre nuestros consejos para masajear a tu bebé y anímate a probarlo.

Las condiciones adecuadas

  • Puedes masajear a tu bebé desde el nacimiento y hasta los 3 años, o incluso más tiempo si sigue disfrutando de estos momentos.
  • Elige un momento tranquilo en el que estés completamente disponible para dedicarte al masaje sin interrupciones.
  • Instálate en una habitación cálida (alrededor de 26 °C), tranquila y con una luz suave.
  • Coloca a tu bebé frente a ti sobre una toalla o una manta, ya sea en una cama, un cambiador o sobre una alfombra cómoda en el suelo.
  • Tus manos deben estar limpias y templadas, y las uñas cortas.
  • Retira cualquier objeto que pueda rozar o enganchar la piel de tu bebé, como joyas o anillos.
  • Utiliza un aceite de masaje especialmente formulado para bebés. Aplícalo en tus manos y frótalas entre sí para calentarlo antes de tocar a tu bebé.
  • La piel de tu bebé debe estar sana y sin irritaciones.
  • Evita masajear a tu bebé si está enfermo o inmediatamente después del biberón o de una comida.

Los gestos adecuados

El masaje es diferente de las caricias: el contacto debe ser cálido, suave y a la vez firme, mediante presiones envolventes y estimulantes.

Puedes prolongar la sesión hasta 30 minutos si parece que tu bebé la disfruta. Sin embargo, durante las primeras sesiones puede mostrarse algo reticente. En ese caso, detente después de unos minutos y vuelve a intentarlo al día siguiente o unos días más tarde.

Puedes inspirarte en los siguientes movimientos para masajear a tu bebé:

  • Comienza masajeando suavemente los hombros, desde el cuello hacia abajo a lo largo de los brazos, sin olvidar las manos y los dedos.
  • A continuación, con la mano bien apoyada, masajea el pecho y el vientre realizando movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj. Coloca la mano transversalmente bajo el pecho y deslízala suavemente hacia abajo; después repite el movimiento con la otra mano. No es necesario ejercer presión: el peso de la mano es suficiente.
  • Sujeta el pie de tu bebé con una mano y, con la otra, masajea desde la pantorrilla hacia el muslo y después hasta la cadera.
  • Coloca el pie entre tus manos y masajea suavemente desde los dedos hasta el talón. Vuelve hacia los dedos y masajea cada uno de ellos individualmente antes de estirarlos suavemente todos juntos hacia arriba.
  • Para las manos, masajea el centro de la palma con movimientos suaves y circulares. Después, estira delicadamente cada uno de sus dedos.